No esperes nada de nadie
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No esperes nada de nadie

Me sorprende la facilidad que tienen algunas personas a la hora de calificar como “amigo” a alguien con el que te llevas bien, con el que puedes conversar y con el que puedes pasar un buen rato. Eso es genial, pero la palabra amistad es muchísimo más grande.

Creo firmemente que si fuéramos capaces de saber distinguir entre “amigos” y “colegas”, el porcentaje de chascos y dolores de cabeza bajarían un 80-90%.

En mi vida me he topado con diferentes tipos de personas y cada una de ellas entendían “la amistad” de manera diferente a la mía. En realidad, me resulta curioso observar lo distintos que podemos llegar a ser unos de otros, pero eso es lo bonito al fin y al cabo, ¿verdad?: La variedad.

No pretendo dar lecciones de moral ni mucho menos, pero me apetecía compartir mi punto de vista acerca de este tema con vosotras.

Es verdad que a veces nos complicamos la vida de una manera… Y lo más gracioso es que en realidad, en muchas ocasiones la solución está ahí frente a nosotras.

Está muy bien tener amigos de verdad y tener gente a tu alrededor con la que te llevas bien, con la que hay química y con la que en un momento dado puedes tomarte algo. Hasta ahí todo perfecto. Además es fundamental el tema de socializarse ya que es muy enriquecedor. El problema viene cuando no sabes separar y  piensas que tienes amigos a montones. Un amigo es aquel que te quiere incondicionalmente, seas como seas, te conoce como la palma de su mano, es amor verdadero y sin ningún tipo de interés…

Cuando digo “no esperes nada de nadie” me refiero a que hagas las cosas sin esperar nada a cambio, pero sabiendo muy bien por quién las haces. Porque si consideras que te estás portando bien con “x” persona y ella por el contrario decide no valorar lo que estás haciendo o has hecho, es ahí cuando vienen las sensaciones de malestar y las dudas.

Es muy importante valorarse y respetarse, porque si tú lo haces, los demás también lo harán. Tu amistad vale oro y no se la vas a dar a cualquiera. Creo que igual está sonando un poco brusco todo lo que os estoy contando, pero veréis, cuando alguien te falla y no es “amigo”, no te va a doler, tan solo pensarás que ya sabes lo que hay y ya decidirás si distanciarte o no, pero sin que sea algo doloroso o traumático para ti.

Me he encontrado también con gente muy generosa que da, da y da sin filtro. Esto es maravilloso para alguien que es agradecido y sobre todo que no le gusta abusar, pero como sea todo lo contrario, estás perdida.

En realidad es un tema muy amplio y podría estar escribiendo sobre ello durante un rato más, pero no quiero saturaros y lo vamos a dejar aquí 🙂 Espero que estas líneas os hayan servido para reflexionar jeje

Tengo amigas que cuento con los dedos de una mano, pero son de verdad, únicas y maravillosas. ¿Y vosotras?

¡Muchísimas gracias por pasar, puntuar y comentar la entrada de hoy!

¡Un beso enorme!

¡Si te ha gustado, comparte con tus amig@s!

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